Me preguntaste como estaba…
Y te contesté con un e-mail tan falso como el desprecio que te tengo. La verdad y para serte sincero, no estoy bien pero trato de sobrevivir como acostumbro. No te preocupes, no eres tú, soy yo. Aquel que a pesar de que ya van a cumplirse 6 meses desde tu partida, sigue guardándote un espacio en esta mente que gracias a tu recuerdo vive día con día , pues mi realidad es más triste que tu osadía.
Te extraño como nunca, pero te sigo amando como siempre.
